FMM
EDUCACIÓN

República Argentina - Buenos Aires - San Nicolás
Educación, política, economía, historia, libros, nuevas tecnologías

Usted está en...

 Editoriales: Agosto de 2001, Muchos Días sin Clases  

Presentación

Inicio
Mi currículum
Editoriales
Mapa de este sitio
Novedades del sitio
Mi portal
Mi bitácora
Mis cátedras
Premios
Bromas de mis alumnos

Secciones

Alumnos
Humor educativo
Informática
Nuevas Tecnologías
Materiales para el aula
Escritos
Biblioteca Digital
Pedagogía
Proyectos
O.N.U.

Historia

Historia
Documentos
Notas
Un paseo por...

Recursos

Notas
Const. América latina
Documentos
Películas y Series
Educación especial
Esq. conceptuales
Frases célebres
Papelería
Presentaciones
Videos

Sistema Educativo

Entrada en la sección
Represent. docente
Leyes de Educación
Informes sobre Educ.
Docum. curriculares
Banco Mundial
Pol. educ. en Argentina
II Cong. Ped. Nacional
Críticas al sistema
Univ., Ciencia y Tec.
Provincia de Bs. As.

Comunicación

Enlaces
Contácteme

 

MUCHOS DÍAS SIN CLASES


Cada día crece el "malestar docente". A la situación de desprestigio más la entrega de la clase dirigente política a los dictados de los sectores de poder financiero, se le suma el tema de los paros que estamos realizando en la provincia de Buenos Aires (y el resto del país) contra el ajuste económico.

Para comenzar, acá van unos números (desde el 12 de marzo, inicio de las clases, hasta el 20 de julio, último día antes del receso invernal en la provincia de Buenos Aires). Los 95 días de jornada escolar (lunes a viernes) previstos tuvieron los siguientes cortes...

  • 2 días sin clases por Semana Santa.
  • 1 día sin clases por feriado local (en San Nicolás).
  • 5 días con un módulo dedicado a actos recordatorios.
  • 4 días sin clases por feriados nacionales.
  • 6 días sin clases por retención de servicios.
  • 6 días sin clases por paros docentes provinciales y las huelgas nacionales.
  • 2 días sin clases por la selección de los alumnos que participarán en los Torneos Juveniles Bonaerenses.

A la lista deben sumarle-cambiarle los días de paro y feriados de cada provincia-municipio y los días que muchos alumnos no concurren al aula porque están en Olimpíadas de Filosofía o de Matemática o de Biología o de Internet o los Modelos Naciones Unidas o la llamada Escuela-Empresa o el MESE o el Modelo Parlamentario y mil etcéteras más.

También debemos tener en cuenta que, por lo general, en las escuelas privadas hay clases en forma casi normal cuando se declara un paro o retención de servicios por parte de los gremios docentes.

En los días de paro docente, algunos van a la escuela con la intención de trabajar pero se encuentran con las aulas vacías (generalmente de las escuelas públicas) porque tal medida de fuerza es tomada por los alumnos como un día más sin clases. Preguntan: "¿Mañana no hay clases?". Una retórica que se escucha todo el tiempo. Confunden el "paro docente" con el "no hay clases". Y si ese día se presentan uno o dos alumnos de un curso, el docente que no hace la huelga debe ir a dar la clase ¡y lo hace maldiciendo el que hayan ido tales alumnos/as!
Como podemos ver, si la educación es un proceso, el mismo no existe.

¿Culpables? Somos todos. Los gobiernos, los representantes sindicales y los ciudadanos que votamos sin pensar en un acto que dura 2 minutos para luego llorar 2 años.

La crisis educativa es intensa; docentes y alumnos van a la escuela con disgusto. Ambos grupos se ponen contentos al venir un feriado o un día sin clases. ¿Qué decir de aquellos docentes que presentan licencias sin sentido todo el tiempo? ¿Y los representantes gremiales que presentan licencias cuando hay movilizaciones o paros? No es mi intención generalizar, pero los docentes sabemos que estas cosas ocurren en la mayoría de los casos.

En una realidad en la que la educación no es tomada en serio por casi nadie, en la que no se encuentra otra forma de protesta que no sea un paro, en que la más mínima excusa es suficiente para desobligar a alumnos y docentes... En una realidad así lo más triste es la ausencia de compromiso docente y de la sociedad con la educación.

Este tipo de situaciones son las que dan argumentos a los neo-fascistas (algunos los llaman neo-liberales) para destruir los Estatutos y derechos de los docentes, los estudiantes y a las escuelas públicas. No estamos hablando en contra del llamado a una huelga -derecho indiscutible para reclamar en circunstancias extremas-, pero un paro de 24 o 48 horas no logró absolutamente nada en los últimos 25 años.

Como propuesta, se podría volver a las fuentes, a lo que los *verdaderos sindicalistas* de fines del siglo XIX nos enseñaron: Paro activo en las escuelas y con todos los alumnos y padres analizando la situación que se está viviendo, elaborando propuestas de acción directa, explicando la Constitución Nacional y aspectos fundamentales de las Ciencias Políticas, leyendo la ley de cooperativas que parece todos han olvidado. Un día de aprendizaje en comunidad les dolerá mucho más a los políticos entregadores que se regocijan con el desquicio educativo. Recordemos que "un pueblo inculto es más fácil de dominar".

Saludos.

Federico Martín Maglio, agosto de 2001