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 23 de noviembre, Cada día hay 2000 nuevos pobres  

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DIARIO CLARÍN, 23 DE NOVIEMBRE DE 2001

LA SITUACION ECONOMICA: EL GOLPE A LA CLASE MEDIA
Cada día, en la Argentina hay 2.000 nuevos pobres

Son familias que tienen menos de $ 480 por mes para vivir · Surge de un estudio privado que se debatió ayer en la UIA · Es por la caída de los ingresos, más que por la desocupación

ANNABELLA QUIROGA Y NATALIA MUSCATELLI
 

Jefa de hogar a los 24 años, con dos nenes chiquitos, un marido desocupado y un sueldo que en los últimos cuatro meses cayó de 650 pesos a 450, Carolina Sánchez es la cara visible de una historia que iguala a millones de argentinos: la de aquellos que se vieron deslizar desde la clase media a la pobreza.

Multiplicando el caso de Carolina, todos los días, la Argentina se despierta sumando 2.000 nuevos pobres que sobreviven con menos de 4 pesos por día, según un estudio de la consultora Equis. Y en Capital y Gran Buenos Aires, el 60% de esos pobres hasta hace un año pertenecían a la clase media.

La juventud de Carolina permite disimular la fatiga del viaje que la trae en tren todos los días desde su casa de Monte Grande hasta su trabajo en un restaurant de Avenida de Mayo. Allí, trabaja como moza durante 12 horas por día, pero ese esfuerzo no se traduce en una recompensa acorde. "Las cosas más queridas ya no las puedo hacer", cuenta decepcionada. "Salir a pasear con los chicos, comprarles zapatillas o programar unas vacaciones", enumera. Son proyectos ya inviables cuando la plata apenas le alcanza para pagar los impuestos y llevar adelante la casa.

"La Argentina fabrica 2.000 nuevos pobres todos los días como consecuencia de una crisis que está golpeando con fuerza desde hace más de tres años especialmente a la clase media", sostuvo ayer el sociólogo Artemio López, director de la consultora Equis, cuando presentó su trabajo en la Séptima Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA). Y apuntó que la crisis "excede el problema del desempleo" ya que "aún familias con su jefe ocupado están muy por debajo de cubrir el costo de una canasta básica".

Ayer, en la calurosa mañana de Parque Norte, López disparaba las cifras de pobreza con la velocidad de una ametralladora, sin darle respiro al auditorio compuesto por empresarios. "Es difícil aceptar que estemos hablando de la Argentina", murmuró uno de los ejecutivos que había atravesado la ciudad para descubrir qué se traía la Unión Industrial debajo del lema "El verdadero riesgo es no tener país"

El relevamiento de Equis, que se basa en datos del INDEC, muestra una realidad impiadosa para el 40% de los argentinos que viven por debajo de la línea de la pobreza. Hoy, los pobres suman 14 millones. Y en el último año, 730.000 personas cruzaron la línea de la pobreza, una frontera de la que es difícil volver. Una familia tipo —matrimonio y dos hijos— es considerada pobre si su ingreso mensual es inferior a $ 480, según estimaciones del INDEC.

"Los nuevos pobres provienen del sector de ingresos medios y hoy viven con menos de 4 pesos diarios. Son familias tipo (matrimonio y dos hijos) que tienen al jefe de familia empleado y no ganan más de 500 pesos mensuales, cuando la canasta básica según los cálculos del INDEC cuesta 1.050 pesos", explicó López.

Estos nuevos pobres son hijos del deterioro de esa clase media lastimada, después de tres años de recesión económica y una reducción de salarios por parte del Estado y las empresas privadas. Así le pasó a Jorge Montenegro (51), que accedió a contarle su historia ayer a Clarín, en el atardecer de Plaza Constitución.

"Nunca en mi vida estuve peor que ahora", es la desesperanzada síntesis de Montenegro, antes de abordar el taxi que maneja diariamente —sin francos— durante 12 horas. Su ingreso que, hasta hace unos años, podía sumar con el de su esposa —abogada—, le permitió aventurarse en un crédito hipotecario para comprar un departamento. Pero ahora, esa cuota "ya no la podemos pagar", cuenta. "Yo hago un promedio de 60 o 70 pesos por semana y a mi mujer que es empleada pública, también le bajaron el sueldo", dice el hombre, con su madre a cargo y una hijita en preescolar.

Según datos oficiales, en la Argentina más de la mitad de los asalariados gana menos de 500 pesos por mes. Más de cuatro millones están desocupados y subocupados.

En la Capital y el Gran Buenos Aires viven 4,5 millones de pobres y de éstos, el 60% proviene de la clase media.

En su exposición, López explicó que "en la década del 70 y del 80 la pobreza estaba referida solo a lo estructural: habitantes de villa de emergencia o asentamientos precarios, con déficit de infraestructura. En los 90, la pobreza se expande, ya que ahora es por nivel de ingresos, a pesar de ser gente sin necesidades de infraestructura". Son los "nuevos pobres", que se diferencian de los NBI (aquellos que tienen las Necesidades Básicas Insatisfechas).

Otro dato: la pobreza no siempre es sinónimo de falta de trabajo. A partir de 1997 el desempleo se estabiliza en el 14%, pero la pobreza sube desde un piso del 26% para llegar al 29% en el 2000. "Esto se da por la caída en el nivel de ingresos de la población, variable que deja de estar atada a si la persona tiene trabajo o no."

La pérdida de ingresos también barrió con las expectativas de la clase media. Según una encuesta realizada por Graciela Römer, el 76% de los argentinos piensa que sus padres tenían un nivel de vida mejor que el actual. El dato más dramático es que el 60% de los consultados opinó que en el futuro, sus hijos van a tener más privaciones de las que ellos están sufriendo hoy. Quizá por eso, el 35% de los encuestados apunta que si tuviera la posibilidad de irse del país, lo haría.