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Alejandro Manrique
De la lista de distribución por correo electrónico Inteli-Gentes

inteli-gentes@eListas.net

  

Cuando el 14 de septiembre del 2001 sindicamos a Donald Rumsfeld como responsable directo del atentado a las Torres Gemelas (http://www.elistas.net/lista/inteli-gentes/archivo/indice/12/msg/15/) nos insultaron en 6 idiomas, literalmente. Dos años más tarde, cuando hasta Henry Kissinger nos da la razón no sentimos ninguna alegría por el acierto sino más bien la pesadumbre de ver cumplidos nuestros peores pronósticos.

Irak ha sido invadida y una vez más la montaña de muertos inocentes crece con los aportes que tan entusiastamente le proporcionan las fuerzas armadas del "país de la libertad".

Ahora bien, a esta altura podríamos preguntarnos varias cosas, por ejemplo:
¿fue necesario el atentado a las Torres Gemelas para iniciar la invasión a Irak?,
¿por qué EE UU invade Irak ahora?, ¿tanto incide el petróleo iraquí en la economía mundial?, ¿por qué Inglaterra, Italia y fundamentalmente España apoyan incondicionalmente esta invasión?, ¿por qué Francia, Rusia y Alemania se han colocado en la oposición?

Tratemos de darnos respuestas sudacamente razonables.

1 - Si nos remontamos a las últimas elecciones presidenciales norteamericanas, recordaremos que los fríos números consagraron como ganador a Al Gore y no a G. Bush. La superioridad numérica fue lo suficientemente endeble como para que complejos mecanismos eleccionarios le otorgaran el triunfo a Bush, pero lo suficientemente contundente como para instalar en la casa blanca un gobierno acusado de ilegitimidad y sospechado de fraude. Cuando a esto sumó Bush el entorno presidencial escogido entre lo más graneado de la "línea dura" norteamericana y sus "halcones", el consenso popular disminuyó algunos puntos más, pero eso no iba a intimidar al hijo mientras estuviera a su diestra el padre, -aquel socio del clan Laden en la Bush Petrol que en el caso "Irán Contras" llegaba a Irán en los aviones de Bin Laden padre, el mismo que lanzara la invasión sobre Panamá y la operación "Tormenta del desierto" sobre Irak entre otras cosas-
No obstante, los planes de esta facción representada por la flía. Bush eran lo suficientemente importantes y a largo plazo como para necesitar un consenso mayoritario y es allí donde los viejos amigos Laden y los nuevos amigos Rumsfeld proporcionan una solución a medida.

El borrador del Pentágono "Guía para la Planeación de la Defensa" para los años fiscales de 1994/99, -creado en febrero de 1992- llamaba a un esfuerzo conjunto estadounidense para preservar su status de superpoder único en el futuro previsible. "Nuestro primer objetivo", declaraba el documento "es prevenir el resurgimiento de un nuevo rival, ya sea en el territorio de la ex Unión Soviética o en algún otro lugar, que implique una amenaza como la que implicó anteriormente la Unión Soviética".
Esta declaración, atribuida en parte a Paul Wolfowitz (entonces subsecretario de Defensa para las Políticas y ahora secretario adjunto de Defensa), provocó una protesta mundial cuando se publicaron extractos de ella en The New York Times y The Washington Post. Los críticos -especialmente en Europa- dijeron que esto equivalía a dar el papel de "policía mundial" a Estados Unidos y a subordinar a los aliados estadounidenses a un status de segunda clase en un orden mundial dominado por Estados Unidos.

Si bien la idea de supremacía militar norteamericana era demasiado "filosa" como para ser discutida públicamente durante los noventa, el concepto nunca desapareció. Un gran número de expertos y estrategas prominentes continuaron circulando las ideas contenidas en el borrador original del documento guía de 1992.

Durante la campaña presidencial de 2000 con George W. Bush, los que proponían esta perspectiva tuvieron una nueva oportunidad de exponer su punto de vista. En su más importante discurso sobre política militar -impartido en The Citadel (colegio militar en Carolina del Sur) en septiembre de 1999- Bush reiteró muchos de los conceptos articulados en el documento de 1992, y sobre todo, Hizo hincapié en el de superioridad militar. Al señalar la gran ventaja de Estados Unidos en tecnología militar, prometió "aprovecharse de la tremenda oportunidad –dada a pocas naciones en la historia– de extender la paz actual al lejano reino del futuro. Una oportunidad para proyectar la influencia pacífica estadounidense, no sólo en el mundo, sino también al paso de los años". En este discurso -se dijo- fue preparado con la asistencia de Wolfowitz.

Bástenos esa pequeña retrospectiva para entender la necesidad de consenso -traducido en presupuesto- del gobierno de G. Bush hijo.

La ecuación es simple, la historia nos ha enseñado siglo tras siglo - y también a los Bush- que la única manera de acrecentar superlativamente un presupuesto militar es agitar el fantasma de un enemigo temible y poderoso, si además ese enemigo deja de ser una entelequia para presentificarse en nuestra propia casa con actos atroces la cuenta da redonda.

El atentado a las torres gemelas dio a G. Bush hijo el espaldarazo y el presupuesto necesario para lanzarse a la conquista del mundo. La legitimación tan esperada llegó de la mano de un atentado espectacular donde -por añadidura- no murió ningún gerente. Las encuestas respecto a la invasión a Afganistán fueron sumamente favorables en EEUU, el ciudadano norteamericano medio agradeció a su presidente "que lo cuide" de nuevos hipotéticos ataques, y 2 años más tarde, ni siquiera el viejo lobo Henry Kissinger (homenajeado por su presidente designándolo investigador oficial de los atentados) se anima a meter la cuchara en "ese feo asunto de las torres" y renuncia 15 días después de haber aceptado el cargo "por razones personales".

2- La entrada en el siglo XXI está signada por la crisis estructural capitalista que se inició en 1974. Al presente, las economías industriales de Japón, la Unión Europea y Estados Unidos se encuentran en recesión.

Esta crisis económica -a diferencia de anteriores- se está viendo agravada por el hecho de que la economía japonesa se encuentra estancada desde principios de los noventa, así como por el desbordamiento de la economía ficticia asociada a los valores tecnológicos en EE.UU. y Europa.

Tras la caída de los países socialistas y el derrumbe de la URSS, toda la década de los noventa se caracterizó por el recurso a la guerra por parte de EE.UU. como única vía posible para contrarrestar las crisis cíclicas del capitalismo. La actual escalada bélica responde a la necesidad de prorrogar nuevamente la temida crisis que, según muchos expertos, puede ser de una dimensión superior a la de los años '30 del siglo pasado.

La crisis de EE.UU. marca el compás de la agonía económica internacional. La espectacular desproporción entre la economía financiera y la economía productiva, el déficit en la balanza de pagos (300.000.000.000 U$S a marzo del 2003 - Cifra oficial), la caída del índice bursátil de los valores tecnológicos, el aumento de la desocupación y de las desigualdades sociales, son algunos de los rasgos fundamentales de la crisis norteamericana.

La guerra contribuye a prolongar el auge de la economía norteamericana y a retrasar la esperada crisis. Cada guerra iniciada por EE.UU. en Oriente Medio ha venido seguida de un alza del precio del petróleo. El aumento del precio de este combustible ha hecho incrementar espectacularmente los beneficios de los principales monopolios del petróleo y ha fortalecido el dólar en el sistema monetario internacional. La hegemonía del dólar es vital para contrarrestar el balance de pagos deficitario de EE.UU., un ataque al dólar podría desencadenar una reacción en cadena de consecuencias económicas desastrosas e incalculables.

Citigroup, JP Morgan Chase y BankBoston vieron ampliarse la órbita de sus operaciones con la invasión a Irak. Por ejemplo, van a prestar dinero a la administración Bush, que ha pedido al Congreso lo autorice a gastar en principio 95.000.000.000 U$S más 75.000.000.000 U$S el 25/03, para financiar su campaña de "Liberación de Irak". Esas entidades financieras van a prestarle al gobierno federal una parte de ese dinero y aunque le cobren tasas relativamente bajas, harán un negocio seguro. Además, las toneladas de bombas dejarán paisajes triturados, en ruinas, desaparecidos y contaminados. La destrucción traerá negocios de reconstrucción que si Washington toma el control del país árabe, serán adjudicados a contratistas de EE.UU. y a lo sumo alguno que otro para empresas del Reino Unido. "Casualmente" el Pentágono informó el 25/03 que la Armada estadounidense ya adjudicó el principal contrato de lucha contra los incendios de los pozos de petróleo en Irak a una filial del grupo estadounidense Halliburton, (que estuvo presidida hasta hace 3 años por Dick Cheney, el actual vicepresidente del Gobierno)
También "casualmente" 3 o 4 días antes de iniciar la invasión, Washington llamó a una primera licitación para la supuesta “reconstrucción” de Irak, en la que se presentaron 5 consorcios; de éstos, 3 estrechamente vinculados a la administración Bush.

Esos consorcios levantarán cuarteles para los ejércitos invasores con aspiraciones a quedarse largo tiempo; reconstruirán edificios, puertos y rutas; invertirán en saneamiento y modernización de las instalaciones petroleras, etc. Todos esos emprendimientos generarán ganancias a las empresas constructoras y a los bancos a través de sus créditos.

También se verán altamente favorecidos los fabricantes de aviones y helicópteros Boeing, Lockheed Martin, McDonell Douglas y Northrop Grumman; las proveedoras de misiles y radares Raytheon y General Dynamics; proveedores de equipos, motores, vehículos y combustibles Westinghouse, General Motors y Exxon.
Las acciones de estos holdings vienen en ascenso, particularmente desde octubre de 2001, cuando el presidente Bush, el secretario de Defensa Donald Rumsfeld y el jefe de la Junta de Estado Mayor general Richard Myers, empezaron la guerra contra Afganistán.

En el inicio de las operaciones de bombardeo contra los civiles de Bagdad se utilizaron los bombardeos B-52 de Lockheed Martin y los B-2 de Northrop Grumman, empresas a las que estuvo ligado (otra vez) Donald Rumsfeld. La Lockheed festejó por partida doble porque otra parte de los bombardeos corrió por cuenta de los aviones F-117 Nighthawk, de su marca.

Los proveedores de los misiles de crucero y Tomahawk (500.000 U$S c/u), también festejaron la futura reposición de stock. Sólo del portaaviones “Kitty Hawk”, partieron el 22/03, 320 misiles y el Pentágono dice que 5.000 más esperen turno.

El costo de estos portaaviones, por ej. el “Nimitz”, fue de 4.500.000.000 U$S, claro que no es demasiado si pensamos que un solo avión B-2, fabricado por Northrop, cuesta 2.100.000.000 U$S.

Cuando las operaciones son de infantería aerotransportada en comandos de elite, festeja la McDonell Douglas, con sus helicópteros AH-64ª Apache. Boeing también está festejando y publicitando las ventajas de sus cazabombarderos F-18 de última generación.

Pero aún no hemos hablado de los números del petróleo, y llegamos al punto 3.

3 - Una de las falacias del entorno Bush consiste en atribuir una importancia desproporcionada al petróleo iraquí en el mercado internacional. Bajo ese supuesto existiría el peligro de un posible colapso energético en occidente o un alza espectacular del precio si el gobierno de Irak decidiese unilateralmente parar sus exportaciones. Pero debemos recordar que desde la Guerra del Golfo de Bush padre hasta hoy, los bombardeos "quirúrgicos" anglo- estadounidenses, así como el embargo económico han limitado la exportación del petróleo iraquí confinándolo al plan "Petróleo por alimentos".

Las reservas de petróleo de Irak son las segundas a nivel mundial, hay “reservas probadas” de 112.000.000.000 de barriles de crudo y “reservas posibles” de otros 215.000.000.000, pero desde agosto de 1990 cuando entró en conflicto con su vecino Kuwait en zona fronteriza (el emirato perteneció a Irak y fue segregado a la “independencia” en 1959 por maniobras británicas) hasta la víspera del inicio de la invasión, las corporaciones estadounidenses importaban de Irak hasta 1.000.000 de barriles máximo. Esto estaba posibilitado por el programa de la ONU conocido como “Petróleo por Alimentos”, que permitía a Irak exportar determinadas cantidades de crudo para "hacer caja" y poder pagar las compensaciones de guerra impuestas por la ONU.

Actualmente EEUU depende en mediano grado de importaciones petroleras que le cubren la mitad de su demanda (consume 20.000.000 de barriles diarios y produce la mitad). El parque automotor es de 200.000.000 de vehículos (casi 1 por habitante) a lo que hay que sumar la utilización en la industria y el derroche energético que caracteriza a su modelo de vida, pero el grueso del consumo interno de petróleo en EEUU proviene de Venezuela, Canadá y México.

Queda claro entonces que no existe una dependencia directa de EE.UU. respecto al petróleo de Irak, incluso la importancia de este petróleo se ha ido relativizando tras la caída de la URSS y en la medida que avanzaba la implantación de multinacionales norteamericanas como Chevron-Texaco en los yacimientos del Caspio y la región de Eurasia, pero la pérdida de control sobre el petróleo de PDVSA (venezolano) luego del fallido intento de golpe al gobierno de Chavez (abril 2002) complica el panorama.

Controlando Irak las petroleras norteamericanas Exxon (ex Standard Oil de Nueva Yersey), Chevron-Texaco, Amoco, Arco y otras podrían succionar toda su reserva petrolera y, a lo sumo ceder algunos barriles a sus socias British Petroleoum, la anglo- holandesa Shell y la española Repsol-YPF, pero sobre todo excluirían del futuro mercado de crudo iraquí a la francesa Total- Fine-Elf , la rusa Lukoil y la china Al-Waha formada por la Compañía Nacional China y Norimco.

La mayoría del petróleo iraquí tiene por destino principal Francia y Alemania, cuyas economías son el principal motor de la UE, y de Japón. Si EE.UU. logra controlar el petróleo iraquí asegura su hegemonía mundial, su dominio sobre la UE y Japón, y de paso elimina la competencia y asegura el monopolio de las empresas norteamericanas y anglosajonas Exxon-Mobil, Chevron-Texaco y BP-Amoco-Arco, con lo cual contribuye a reforzar el dólar y a debilitar el euro. Un euro fuerte y un posible paso de países de la OPEP al euro (como ya lo hizo Irak en noviembre del 2000) podrían constituir un ataque al dólar de consecuencias inimaginables.
Veamos algunas opiniones informadas sólo a nivel ilustrativo:
"Es más que probable que Estados Unidos hará uso de los numerosos medios de que dispone, incluidos los extraeconómicos, para impedir un paso masivo de la utilización del dólar a favor del euro", dice Olga Butorina, del Instituto de Europa de la Academia de Ciencias. El "debilitamiento de la eurozona", sin reparar en medios, va a ser una de las líneas maestras de la política americana, e, incluso, "la condición estratégica para la supervivencia de Estados Unidos como líder geopolítico mundial", pronostica Mijail Deliaguin, director del Instituto de problemas de la globalización de Moscú. La próxima guerra forma parte de esa respuesta (una respuesta de verdadero "rogue state" (estado gamberro) y por eso es inadmisible para la Unión Europea. (Diario de Moscú, 24/01/2002).
"La guerra es una estrategia de EEUU para prevenir una estampida de la OPEP hacia el euro como moneda de referencia en las transacciones de petróleo. El control (militar) del petróleo de Irak permitirá a Estados Unidos desmantelar el control de precios de la OPEP. Esta guerra no tiene que ver con ninguna amenaza de las viejas armas de destrucción masiva de Saddam, ni con terrorismo. Esta guerra será por la divisa global para el petróleo", Profesor William Clark de la universidad Johns Hopkins (http://www.ratical.org/ratville/CAH/RRiraqWar.html).

4 - La alianza de Italia y fundamentalmente España con EEUU. responde, por un lado al intento de fortalecer sus intereses regionales en América Latina donde es el segundo mayor inversor del mundo y por el otro, a engrosar vertiginosamente los beneficios de la principal empresa energética española Repsol-YPF.

El alza del precio del petróleo en tiempos de guerra hace incrementar los beneficios de los grandes monopolios petroleros, observemos el siguiente cuadro correspondiente a los años 1999 y primer trimestre de 2000, durante los cuales se atacaba a Irak mediante los denominados bombardeos "quirúrgicos".

Compañía petrolera Beneficios primer semestre de 2000* Incremento respecto a 1999:

  • Exxon-Mobil 7500 116%

  • Shell-Royal Dutch 6106 87%

  • BP-Amoco-Arco 6317 197%

  • Total Fina – Elf 2971 165%

  • Texaco 1199 154%

  • Chevron 2247 218%

  • Repsol – YPF 1144 303%

(En millones de dólares - Fuente: El periódico, 11-9-2000)

El cuadro muestra que Repsol-YPF se beneficia con la guerra, el porcentaje de la tercera columna, que expresa el incremento de beneficios, es incluso mayor que el de la gigante norteamericana heredera de Standard–Oil, Exxon-Mobil, o la anglo-estadounidense BP-Amoco-Arco.

Pero no sólo Repsol-YPF va sacar partido de esta guerra, la portada de La Vanguardia del 18/03/03 dice: "Firmas españolas pueden tener contratos para reconstruir Irak", "Un banco americano cita a ACS, Ferrovial y Dragados como posibles beneficiadas". En la noticia puede leerse como Ken Rumph, analista de Merrill Lynch en Londres, sitúa a las constructoras españolas y británicas en mejores condiciones de hacer negocio, una vez finalizada la guerra, que las empresas francesas.

España también se beneficia como potencia regional en América Latina en la medida que colabora con EE.UU.

La penetración de capital español en América Latina a lo largo de la última década ha sido espectacular. Las recetas del Banco Mundial y el FMIl para las economías nacionales de América Latina permitieron la compra -a precios ridículos- de las principales empresas públicas por parte de las multinacionales españolas. En estas condiciones Repsol-YPF comercia en 9 países latinoamericanos, Telefónica en 7, Endesa en 12, Gas Natural en 5 y los bancos BBVA(Banco Bilbao Vizcaya Argentaria) y BSCH(Banco Santander Central Hispano) en 11 países. Unión Fenosa, Agbar (Aguas de Barcelona) y Endesa controlan el agua, el gas y la distribución de la electricidad en la mayoría de las capitales Latinoamericanas. YPF, empresa argentina de energía financiada con fondos públicos, fue vendida por Menem a Repsol a un precio irrisorio.

El capitalismo español en América Latina necesita de EE.UU. para consolidar sus intereses en la zona. En un clima de creciente inestabilidad económica, de ascenso de los movimientos revolucionarios y las luchas populares, España depende del liderazgo militar norteamericano, entre otras cosas en la aplicación del Plan Colombia. Este plan tiene como objetivo aparente eliminar a la guerrilla colombiana de las FARC y ocupar militarmente Colombia, lo que sería el preludio de una agresión a Venezuela.

Esta estrategia estadounidense fue resumida por Coverdell, senador conservador ponente del Plan Colombia en Abril de 2000, con su célebre frase: "Para controlar a Venezuela es necesario intervenir militarmente en Colombia".

5 - El hecho de que tras haber colaborado activamente y aplaudido 3 campañas militares en los últimos 13 años (Irak, Yugoslavia y Afganistán), la matriz de la Unión Europea se oponga ahora a la invasión contra Irak suena como mínimo sospechoso, veamos algunos datos:

La UE posee al presente una economía más dinámica y robusta que la norteamericana y se está conformando como el principal competidor de EE.UU. A finales de 2004 -cuando se hayan incorporado los nuevos estados miembros, además de Gran Bretaña y los países escandinavos- conformará un mercado de 450.000.000 de personas frente a los 280.000.000 de norteamericanos, y el PIB europeo superará holgadamente al norteamericano, contando además con que a) la mayoría del petróleo iraquí tiene por destino Europa, sobre todo Francia y Alemania cuyas economías son el principal motor de la UE, y de Japón, y b) el 40% del intercambio comercial ruso es con la UE (EEUU 8%) y el grueso de ese intercambio es gas y petróleo. Rusia ya vende la tercera parte de los carburantes consumidos en Europa y la proporción aumentará un 10% en los próximos años.

"La mitad de las exportaciones de gas ruso ya se realizan en euros y algo parecido pasa con la madera, Irak ya se ha pasado al euro y Argelia y Libia, lo harán en el futuro próximo.

Tras Irak, también Irán ha estudiado su tránsito al euro y su banco central ya tiene sus reservas en esa divisa. Corea del Norte también ha dejado de utilizar el dólar en su comercio exterior por razones políticas. La Venezuela de Chavez ve con muy buenos ojos esta perspectiva. Venezuela, Rusia y China han diversificado las reservas de sus bancos centrales. Hasta los bonos del tesoro de Brasil se venden en euros", explica un diplomático brasileño en Pekín.

Como si algo faltara; Japón muestra vacilaciones acerca de la apuesta de la mayor reserva bancaria (en U$S) del mundo.

"La eurozona ya tiene una mayor participación en el mercado global que Estados Unidos y sus cuentas están mas saneadas. Pero lo verdaderamente amenazante para Estados Unidos es el fuerte comercio de la Unión Europea con Oriente Medio. Después de la ampliación del 2004, la Unión Europea comprará más de la mitad del crudo de la OPEP. Es una cuestión de poco tiempo que el euro sustituya al dólar en el comercio petrolero", dice el jefe del departamento de análisis de mercado de la OPEP, Javad Yarjani.

Este es el calendario que citaba el año pasado en "Die Zeit" una experta de la Sociedad Alemana de Política Exterior; "2004 ampliación al este de la UE; 2007, Constitución Europea; 2010, puesta en común de la participación europea en el FMI, y, en consecuencia, traslado de la central del Fondo de Washington a Bruselas; 2012, creación de un puesto común europeo en el Consejo de seguridad de la ONU".

Con lo hasta aquí visto, se me ocurre que ya no hay necesidad de ponernos a pensar en fines filantrópicos ni pacifistas.

Lo que nos queda claro es que a ninguna de las partes involucradas en esta guerra le importa en lo más mínimo si Sadam posee armas de destrucción masiva o no, si la ONU investiga o turistea, y lo que es peor, si la población iraquí sufre o disfruta el gobierno que tiene. Los números del imperio son transparentes e imponen su lógica, lo demás, como dice el tango "es puro cuento".
Lo que deberíamos tener sumamente claro es que si esta invasión triunfa, nadie estará seguro en ninguna parte del planeta, y los objetivos norteamericanos más inmediatos serán la Venezuela de Chavez, el Brasil de Lula y la Argentina estratégica de la Triple Frontera.

 

Bs. As. 29/03/03

Gracias a: Eduardo Núñez - Emilio Marín - Rafael Poch por los datos.