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 Hoy un Juramento, Mañana una Traición  

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NOTA INTRODUCTORIA: Se dice que la República Argentina tiene un pueblo sin memoria y por los sucesos de nuestra historia, consideramos que es una gran verdad. Por ello es que publicamos este texto elaborado por el Consejo Ejecutivo del gremio docente SUTEBA de la Matanza y publicado el día 4 de octubre de 2001. ¡DOCENTES!, la memoria nos ayudará a ser libres y por ello no olvidemos las traiciones.

 

HOY UN JURAMENTO, MAÑANA UNA TRAICIÓN

Todavía tenemos el recuerdo de miles de compañeros movilizados en cada una de las actividades: la movilización a La Plata, la de Plaza de Mayo, las zonales con toda la fuerza de la comunidad...

La pelea estaba clara para el conjunto de la docencia: contra el ajuste, contra el pago en patacones, no al recorte salarial, en defensa de la escuela pública.

Luego vinieron las consultas “direccionadas”, la democracia sindical a “control remoto”: múltiple choice postmodernista para “ver qué opinan los docentes”. Los docentes opinaban luchando: en la calle, difundiendo la pelea contra el ajuste, en las asambleas con los padres. Contrastando la conducción provincial andaba en las encuestas sociológicas, ya que según ellos “los docentes quieren pelear hasta ahí”, “muchos tienen miedo”, “los paros se caen” y una serie de dubitaciones que tienen más que ver con las debilidades ideológicas de la conducción que con la convicción de los docentes a enfrentar el ajuste.

Luego vinieron “los ocho puntos” que presentaba el gobierno: se garantiza el estatuto decían, los comedores escolares, las becas ... En una votación más que reñida, con mandatos que aún hoy no quedan claros de cómo se votó, el plenario de sec. Generales del 28-8-resolvió el levantamiento de las medidas de fuerza: “despacito, despacito, despacito ..., les rompimos ... el culito” cantaban muchos de los secretarios generales celestes eufóricos ante la mirada atónita y aún perpleja de muchos de nosotros. ¿A quién se lo rompieron?

Luego vino la espera de los diez días en que se reunía la famosa comisión integrada por la DGCyE y SUTEBA-FEB.

Luego de la espera sobrevino la propuesta: nos siguen descontado de nuestros magros salarios y entregamos el estatuto en lo referido al escalafón salarial con la excepción de los compañeros de 23 años de antigüedad. Valorada por el Consejo Ejecutivo Provincial como “un logro que le arrancamos al gobierno” (¿?) no podemos dejar de preguntarnos una y otra vez: si para la conducción central esto es ganar, ¿cómo será perder?

Pero es evidente que los dictados del Banco Mundial no terminan allí: el día 17-9 en que se aceptaba la propuesta del gobierno también en una votación reñida (54 % a favor, 46 % en contra, 27.686 contra 23.418 votos) el gobernador Ruckauf redoblaba la apuesta y dejaba claro que venía por más: anunciaba en el diario El Día de La Plata y luego en Página 12 que luego de octubre salud y educación pasaban a los municipios. Casi al unísono se da a conocer la resolución 3462 fechada el 10 de agosto: congelamiento de suplencias para todos aquellos que no estén al frente de grado: directores, secretarios, EOE.

Pero la tragicomedia sigue: ni siquiera al día de hoy se ha respetado esa propuesta deshonrosa y que afecta los intereses docentes y de la escuela pública: las liquidaciones del mes de septiembre se realizará con la misma escala, dividiendo el pago; los comedores no se han saldado y tampoco las becas.

Pareciera que desconocieran que todo está atado a la Ley de Emergencia Económica de la Provincia, cuyo artículo 46 adhiere al régimen que establece la Ley de Déficit Cero 25.344: si la plata no alcanza porque la recaudación no fue suficiente ¡alpiste! (Como anunció el superpoderoso Cavallo: la recaudación del mes pasado bajó un 14 %).  ¿Cuál es la respuesta del SUTEBA Central? Llamar a un paro de 72 hs. para que se convalide el ajuste en el sector docente, se congele la antigüedad y cumplan lo que el gobierno les dijo que iba a hacer. El acuerdo es tan endeble que tienen que “apretar” con un paro para que cumplan con lo que firmaron que iban a cumplir: un acuerdo ya de por sí malo, pero que evidencia la necesidad de profundizar aún más el ajuste y que le dio la posibilidad al gobierno de Ruckauf de desmontar el conflicto.

Pero el asombro sigue: la conducción provincial eleva como mandato a Congreso de CTERA del 29-9 lo siguiente: “Proponer al Congreso la realización de un Paro Nacional de CTERA para la semana del 1 a 5/10 a consensuar con las entidades la cantidad de días, denunciando la situación de crisis que se está viviendo en las diferentes provincias, incluída la de Bs. As., (el no pago de salario, el desdoblamiento en los pagos, pago con bonos y ticket canasta, el no pago de medio aguinaldo, el no pago de los comedores, becas, obras de infraestructura, eliminación de estatutos del docente, el no pago a suplentes, etc) y en reclamo del pago del Incentivo Docente y el mantenimiento de dicho fondo en el presupuesto Nacional”.

A ver si comprendimos bien: ¿elevan la denuncia a la CTERA de lo que aceptan y promovieron como conducción en la provincia de Buenos Aires? ¿Piden en lo nacional acciones directas cuando propusieron levantar las medidas de fuerza en lo provincial por lo que denuncian? Nuestro asombro no tiene fronteras, lo declaramos públicamente, porque sencillamente no lo comprendemos.

El papel de la “mayoría celeste” tiene que dar respuesta al conjunto de la docencia: ¿querían ganar esta pelea? ¿Por qué promovieron como el UDOCBA el “paro con firma”? ¿Por qué subestimaron la predisposición de lucha y pelea concreta y efectiva de miles de compañeros?

Veamos: “Vienen por más compañeros, quieren el estatuto del docente, quieren eliminar el escalafón, quieren eliminar la ruralidad...” La antigüedad y ruralidad fueron congeladas.

“Y aquello que no está escrito en ningún libro es que la justicia se defiende en la calle, que los derechos no se mendigan, que la dignidad es estar de pie, es decir no cuando nos quieren pisotear”. Hoy la propuesta aceptada dice al final que todo se hará en el “normal desarrollo de las clases”. Digámoslo con todas las letras: paz social.

“Nosotros no nos bajamos del rechazo al ajuste, y que lo sepa Ruckauf. Nuestra lucha no es hasta que nos cansemos, es hasta que ganemos compañeros”[1] . La conducción celeste promovió como política gremial en sus “consultas” la aceptación de la propuesta del gobierno. O sea que ganar no es lograr la suspensión del ajuste sino aceptarlo. Se suben al escenario y hacen como el tero: pegan el grito en un lado pero ponen los huevos en otro. 

Si querían ir a fondo como fueron las bases docentes, si hubiera una vocación de organizar la lucha, fortalecerla, profundizar el debate acerca de las diferentes tácticas para parar el ajuste, consolidar las acciones regionales, ¿por qué no se llamó a un plenario provincial de delegados, y que los mismos al acreditarse tuvieran que hacerlo con el mandato de escuela firmado por sus compañeros? ¿Acaso no es representativo esto? ¿Por qué la Celeste afirma que este plenario es antidemocrático? ¿Para qué se hacen entonces todos los años la elección de los delegados de escuela? ¿Para que sean meros correos que lleven la resoluciones que ya decidió el Consejo? Toda la respuesta fue tratar este ámbito como antidemocrático. Cada reclamo de la oposición es degradada como divisionista. ¿Qué es lo democrático para la conducción? ¿Echar a compañeros de una asamblea “por criticar a Maffei y Macaluse” como se jactaba algún secretario general?

Lo que vendrá.

Los docentes conocemos muy bien lo que sigue: más ajuste, más represión. Pruebas al canto: procesamiento de Marina Schifrin en Río Negro, detención de Luis Guantay y Oscar Tapia, secretarios generales de los sindicatos de profesores y maestros respectivamente de Jujuy. Vaya con la diferencia, ellos presos, otros sometidos.

Bien sabemos los docentes lo que vendrá: más flexibilización laboral;  consolidar los circuitos educativos diferenciados: para los que puedan pagar educación de calidad, para los que no la escuela con la función de brindar los alimentos mínimos para la línea de sobrevivencia. Poner a la escuela y la educación, derechos sociales de nuestro pueblo, bajo las leyes del mercado: competencia, oferta, demanda. La estrategia para ello será la municipalización en forma descarnada o encubierta bajo las más diversas variantes: descentralización, escuelas charter o voucher, conveniadas, etc., etc. Sólo un necio puede negar que la crisis se profundizará y el gobierno nacional y provincial adoptará la actitud histórica que viene tomando: garantizar el modelo, ampliar el control del Partido del Ajuste sobre los reclamos del pueblo y de los trabajadores en particular.

Sólo con un profundo debate en cada escuela con los padres y comunidad educativa, que integre los derechos de aquellas y las condiciones sociales de aprendizaje necesarias para poder enseñar y aprender en forma digna, se podrá parar semejante proyecto. Y con una conducción al servicio de los docentes, que nos represente y luche por nuestros intereses como trabajadores y por la educación como un derecho elemental de nuestro pueblo, sin subordinar el SUTEBA a una nueva aventura partidocrática (ver volante “Resistencia o integración o Hacia dónde va la CTERA” del 27-3-01) que privilegie el escenario electoral por sobre la gobernabilidad y el pacto social. Ni el gobierno ni la burocracia sindical podrá poner coto a la fuerza organizada de la docencia y de la comunidad educativa: luchamos por nuestra dignidad como pueblo, más allá de las conducciones, (incluida la de Matanza). No nos resignamos a la paz social, porque no hay paz sin justicia social. No nos resignamos a dejar de luchar, porque para ser docente hay que luchar todos los días al frente del aula y en la escuela; no decimos lo que vamos a hacer: lo hacemos, sin discursos verborrágicos que “hacen como si peleáramos” para luego lamentarnos de que los docentes no quieren pelear, mirando para otro lado que no es el lado que le corresponde a una dirección sindical que se precie de tal. No nos resignamos a ser trabajadores infelices y menos a ver a una infancia y adolescencia infeliz y frustrada. No nos resignamos.

Por eso hoy como tantas veces seguimos diciendo: 

Basta de burocracia sindical; Basta de verticalismo en el SUTEBA; Por el pluralismo de ideas con unidad en la acción para enfrentar el modelo y el ajuste; Autonomía de los partidos, del gobierno y del estado.

  ·      Contra el ajuste

·       El Estatuto no se toca

·        No a la municipalización

·        Sí a la escuela pública de calidad científica, democrática y  popular.

“La única lucha que se pierde es la que se abandona”

Consejo Ejecutivo SUTEBA Matanza,

4-10-01